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¿Qué es una endodoncia?
Un tratamiento de conducto radicular es un procedimiento dental que suele realizar un endodoncista para tratar infecciones o inflamación en el interior de un diente. "Endo" proviene del griego y significa "dentro", mientras que "odont" significa "diente". El tratamiento de conducto radicular se centra en el interior del diente. Este tratamiento es un tipo de endodoncia.
Para comprender el tratamiento de endodoncia, es útil conocer la anatomía del diente. Dentro del diente, debajo del esmalte blanco y la capa dura llamada dentina, se encuentra un tejido blando denominado pulpa. La pulpa contiene vasos sanguíneos, nervios y tejido conectivo, y durante su desarrollo forma los tejidos duros que rodean el diente.

La pulpa se extiende desde la corona del diente hasta la punta de la raíz, donde se conecta con los tejidos que la rodean. La pulpa es importante durante el crecimiento y desarrollo del diente. Sin embargo, una vez que el diente está completamente maduro, puede sobrevivir sin la pulpa, ya que continúa nutriéndose gracias a los tejidos circundantes. Obtenga más información sobre qué es exactamente un tratamiento de conducto .
¿Cómo se realiza una endodoncia?
Un tratamiento de conducto radicular consiste en que el endodoncista extrae la pulpa y los nervios infectados o inflamados de la raíz del diente, limpia y da forma al interior del conducto radicular, y luego rellena y sella el espacio. Posteriormente, su dentista habitual colocará una corona en el diente para protegerlo y restaurar su función original. Enlace a las preguntas frecuentes sobre el procedimiento paso a paso.
¿Un tratamiento de conducto acaba con el diente?
Un tratamiento de conducto no mata el diente, y una vez finalizado, el diente podrá funcionar con normalidad.
¿Por qué se consideran los tratamientos de conducto radicular un tratamiento dental estándar?
El tratamiento de conducto radicular se considera un procedimiento dental estándar porque es una forma segura, eficaz y predecible de eliminar la infección, aliviar el dolor y conservar el diente natural. Décadas de investigación clínica y avances en materiales, imágenes y técnicas han hecho que el tratamiento de conducto radicular sea altamente exitoso. Conservar el diente natural ayuda a mantener la fuerza y la sensibilidad normales al masticar, protege los dientes vecinos del desgaste o la tensión excesivos y contribuye a la salud bucal en general.